Defensa del Consumidor 2.0: de la burocracia de la oficina a la comodidad de tu hogar

Defensa al consumidor

 
En la actualidad, la red ha reemplazado la consulta de manera personal ante las empresas y, cada vez más, incluso el proceso de compra, de consumo y de pago. Pero, así sea por Internet o de forma física, siempre que hay una relación de consumo, hay un factor que preocupa a organizaciones, empresas e instituciones gubernamentales, que es la defensa del consumidor. Pero, ¿de qué manera garantizan los Estados la defensa del consumidor? 
Para responder a la pregunta anterior, podría bastar con observar factores de gran relevancia, como es la conformación de organizaciones de consumidores y usuarios, la sanción de la Ley de Defensa del Consumidor, la inauguración de nuevas oficinas de defensa del consumidor (como fue hace un tiempo el caso de la oficina de defensa del consumidor Florida Oeste), entre otros. Pero, como mencionábamos con anterioridad, nuestra vida actual se redirige cada vez más hacia la red, por lo que es fundamental analizar qué ocurre con la defensa del consumidor en este nuevo espacio.
 

El consumidor y el internet

 
 Así como antes debíamos salir de nuestras casas y dirigirnos hacia un comercio para comprar o consumir algún tipo de bien o de servicio (o también para pagarlo), lo mismo ocurría cuando se trataba de efectuar algún tipo de queja. Sin embargo, si – como decíamos con anterioridad – nuestro modo de consumo y de compra empieza a pasar cada vez más por la red, no es de extrañar que el acceso a la protección al consumidor sufra la misma conversión. 
En la actualidad, la red nos presenta nuevas alternativas para acceder a nuestros derechos de defensa del consumidor. De hecho, a lo largo de los últimos años, se han ido desarrollando plataformas (como es el caso de Centrodereclamos.com) que apuntan directamente a favorecer y facilitar la relación entre el consumidor y la empresa. Claro está que esa relación incluye, no sólo la instancia de consulta y de compra de bienes o servicios, sino, además, la instancia de quejas y de reclamos.
Este tipo de plataformas, permiten a los usuarios establecer sus quejas y reclamos de manera más rápida y eficaz, sin largas filas ni pérdidas de tiempo, a la vez que brindan a las empresas la oportunidad de ofrecer soluciones en lo inmediato. Hoy en día, podríamos afirmar con gran certeza que las plataformas de internet de este estilo representan una importante alternativa a las instituciones tradicionales y burocráticas, brindando mayor comodidad, confort y acceso al consumidor, al tiempo que ofrece una mayor facilidad de acción a la empresa en cuestión, facilitando la relación del consumidor con la empresa y, en consecuencia, la defensa de sus derechos como consumidor.